"El arte no reproduce aquello que es visible sino que hace visible aquello que no siempre lo es" Paul Klee,Desde los abismos del terreno más inhóspito que podamos imaginar e incluso la misera de un país o población pobre carente de recursos económicos y socio - culturales es posible encontrar un ápice de belleza y esperanza, esa esperanza que busca el ser humano cuando todo parece estar perdido y desolado. Esta belleza tan surrealista que dirían algunos se llama arte, llena de emociones y residente en el espíritu, en la capacidad de creación e imaginación. Por mucho que aunque a algunos nos cueste verla, esta ahí y es capaz de alumbrar el más tenue camino oscuro.
Imaginemos a una niña en el lugar más desolado y desfavorecido del planeta, un distrito donde no existe el futuro para aquellos niños que nacen allí, donde la vida se basa en la supervivencia y en la precariedad. Posiblemente las condiciones en las que vive y el entorno no incidirán por si solas positivamente en el desarrollo de su formación, no vivirá en una casa lujosa, ni tendrá la formación que un niño/a de su edad debería tener, y es que quizás heredó una pobreza que ni siquiera le planteó ver otro mundo que no sea ese. Pero hay algo que va más lejos que eso, que traspasa las fronteras del infortunio, y son los valores espirituales, las emociones y sentimientos que surgen en la necesidad del ser humano y que no son saciados únicamente por los amigos, la pareja, la familia....¿Y entonces que cubre esta necesidad? El arte y todo lo que se concibe dentro de el tiene mucho que ver para contestar esta pregunta. Los valores emocionales que se transmiten a partir de las obras artísticas sean de la forma que sean facilitan un salto más ligero de aquellos obstáculos que la vida plantea permitiendo acceder a una visión del mundo más bella, llenando nuestro ser de esperanza y de reflexión. Es por eso que podemos entender que el espíritu, las emociones y los sentimientos percibidos o trasmitidos tienen un valor incalculable y no conocen rivales en todo el dinero, poderes y bienes materiales que podamos juntar en un mismo lugar. Ni siquiera son fácilmente eclipsados por toda la misera ni pobreza que exista a nuestro alrededor.
El arte independientemente de la definición que se le pretenda adjudicar también es una herramienta de transformación de la realidad, es un poderoso aparato que permite plasmar de alguna manera el fruto de la propia creatividad y la imaginación, esto nos puede permitir entender como la niña que vive en el distrito lleno de miseria es capaz de disfrutar mientras expresa sus sentimientos dibujando a carboncillo en una hoja de papel. Las emociones recibidas como las transmitidas dan en su fin un sentir a la vida, y al igual que el arte transforma realidades también permite ver más allá del mundo que nos ha tocado vivir, sea para bien o para mal...pues el arte no es siempre lo más estéticamente bello, si no la reproducción de aquello que no siempre es visible.
Pero no únicamente por esto es necesario el arte en la vida de las personas, si no también por aquella virtud de concienciar a las personas que tiene el arte, y aquí es cuando entra el significado de la reflexión de las obras, de poder llegar a sentir emociones que entran por los los sentidos y que jamás nos habríamos planteado sentir, y a partir de ahí reflexionar sobre una serie de temas que surgen en nuestra mente. Como ejemplo: Al igual que el arte musical y cinematográfico nos hace sentir ciertas emociones, también muchas de estas obras sirven para plantearse ocurrencias de diversos temas: el amor, la amistad, reivindicación, familia...El ser humano necesita emocionarse, necesita sentir plenamente y reflexionar, no estancarse mentalmente en lo que únicamente puede ver frente a sus ojos, y así de esta manera avanzar cara al futuro .
Finalmente es importante decir que el ofrecimiento de recursos y el acercamiento de un mundo artístico a la población y más notablemente a aquellas personas que por sus circunstancias del entorno o de la vida no tengan un fácil acceso a ella, es la labor principal del estado y de las instituciones artísticas, entrando aquí la figura del animador sociocultural. Con esto no solo conseguimos permitir conocer el arte desde muy cerca y mejorar la calidad de vida sino la facilidad de que en las próximas generaciones aparte de transmitir herencia material podamos transmitir una herencia emocional, esto significa que aquellas personas a las que se les permita entender y conocer el arte puedan llegar a ser usuarias y transmitirles a sus generaciones la importancia de participar y crear obras, es fundamental para ello llegar a hacer pensar en las personas que el arte es una necesidad en la vida y no un ocio meramente elitista y consumista.


